Misión

La Escuela Nacional de Podología, ha desarrollado a lo largo de su existencia, julio del 2005, un plan de trabajo consecuente con su proyecto inicial, que permite la formación de un profesional altamente capacitado, valorado y respetado sinónimo de prestigio de la Especialidad.

Primero: Nuestro proyecto está basado en una malla curricular óptima y legalmente adaptada a las necesidades del podólogo de hoy.
Segundo: la entrega de los conocimientos teóricos, prácticos y valóricos son otro pilar fundamental en la formación de profesionales del área de la salud, nuestros docentes son profesionales de gran prestigio en sus respectivas áreas y con valores humanos consecuentes a la necesidad de formar no solo Podólogos si no profesionales íntegros de la salud del pie.
Tercero: La experiencia práctica de los alumnos es el tercer factor que hace de esta escuela una excelente casa de formación. Durante los cuatro semestres de estudio el alumno está practicando y atendiendo a pacientes externos que valoran a diario el nivel profesional y humano en cada atención.
El gran flujo de pacientes atendidos diariamente en el Gabinete de nuestra Escuela, permite que los alumnos desarrollen al máximo sus habilidades y destrezas y así adquirir el criterio suficiente para decidir cuál es el tratamiento y la o las técnicas más adecuadas para cada paciente, solo así, una vez egresados, podrán valerse y apoyarse en los conocimientos obtenidos durante sus prácticas.

Con estos tres pilares hemos de formar a los Podólogos de tal manera que tan solo con su trabajo se prestigie la especialidad, la mejor forma para posesionar el Podólogo en lo más alto en la atención del pie, es su formación, el conocimiento, no hay una forma más efectiva para crecer y obtener de sus pares y del equipo de Salud el respeto y reconocimiento.

Visión

La visión de los creadores del Decreto 951/68 y la nuestra para formar a un profesional especialista en la salud del pie, son sin duda coherentes y respetuosos de la población, es inconcebible como la falta de probidad del ente responsable de la salud de la población, genere las instancias para el menoscabo permanente de esta especialidad.